Les cuesta más separarse y ya empiezan a pensar en el casamiento. Sienten que algo falta, que necesitan un esqueleto duradero, un armazón que los ayude a sostener y acrecentar el amor que se tienen: necesitan un proyecto.
¿Con qué sueñan? Unos imaginan un amor perfecto al estilo Hollywood, en el que luego de dramáticos desencuentros y románticas reconciliaciones, la pareja logra finalmente unirse para siempre en una ceremonia rodeada de las caras sonrientes de familiares y amigos.
Otros, también muy enamorados, quisieran tener un amor eterno, pero sienten un temor visceral a comprometerse y que luego les suceda como le pasó a Fulano o como leen en las revistas: “Se acabó el amor”.
No puedo imaginarme en qué lugar dentro de este abanico de opciones estarán ustedes, pero les puedo asegurar que, si bien hay factores incontrolables, hay otros que sí podemos manejar para que nuestra vida matrimonial no comience al azar. Hay caminos para que sea una decisión programada por ustedes, en la que sepan bien qué es lo que quieren y por qué.
¿Les pasó algo parecido en algún momento? ¿Cómo tomaron la decisión de casarse?
¿No aguantás que salga tanto con sus amigos, y vos no dedicás ni unas horas del fin de semana a tu novio?? Potencial conflicto que suele darse entre novios. Amigos y novios, dos tipos de vínculos que pueden chocar, pero que son, a su manera, fundamentales para vivir y para crecer!!

Tener amigos es tan importante como respirar. Tanto varones como mujeres necesitan tenerlos
ycuidarlos. Esto significa tratarlos seguido, verlos, llamarlos. No sólo en pareja sino también a solas. Los amigos verdaderos, como toda relación sana, son aquellos que nos ayudan a ser mejores personas. Son los que nos dicen las cosas en la cara aunque a veces nos cueste aceptarlas. Son los primeros que llaman para ver cómo nos fue en un examen y son los que caen en casa sin que los invitemos.
Por eso, amigos hay que tener siempre. Podría pasar que, cuando nos ponemos de novios, abandonamos un poco a nuestros amigos. Quizás porque nuestro novio es de otro grupo y no conoce a los chicos con que salíamos antes. Otras veces, porque estamos tan entusiasmados con la novedad del noviazgo que no nos damos cuenta de que estamos aislándonos del resto del grupo. Sea cual fuere la causa, tratemos de evitar que los amigos caigan en el olvido.
¿Ustedes cómo viven esto con sus parejas?? ¿Tienen conflictos con respecto a los amigos?
Isabel Achával de Dodds
Tenemos tanta información disponible que, con sólo apretar un botón, encargamos la camiseta y los gorros de Argentina, la comida para mañana y el microondas en cuotas.
Tenemos todo bajo control … eso creemos.
El tema se complica cuando, acostumbrados a los teclados, a veces nos manejamos con las personas como con los productos. Y , en los vínculos:
el botón de Enter no siempre funciona o prefiere estar roto;
lo que ordenamos quizás no coincide con lo que logramos;
apretar Delete nos puede salir muy caro porque lo que yo creí que la pantalla borró, el corazón del otro quizás lo Guardó.
En fin. Es maravilloso tener tantas facilidades y poder manejar muchos temas desde el escritorio de la oficina pero ojo…con pretender controlar también a las personas! “Es que a veces, llego a casa y mi mujer me mira con cara de: A este, ¿qúe le pasa?”
Planteate si por momentos, no te tendrías que bajar del caballo (o apagar la notebook) cuando estás frente al otro, dejar la mente tecnológica a un lado por un ratito, concentrarte en vos mismo y en ese milagro que es el ser que tenés en frente.
Y ahí sí se pueden producir los verdaderos encuentros. O los verdaderos desencuentros. O aquellos desencuentros que terminan siendo involvidables encuentros!
¿Alguna vez les pasó ver una foto de una novia divina y que luego te digan que esa chica monísima es “mi prima Anita, te acordás de ella”? Y vos lo único que te acordás es del esperpento desprolijo con los rulos al viento y los rollos en movimiento que te encontraste el otro día mientras corría detrás del nene para que no cruce la calle?
A mí sí. Me pasó esto con la prima de una amiga. El primer pensamiento que vino a mi mente ese día fue “¿Y el marido? Pobre pibe, haberse casado con una diosa y hoy dormir al lado de eso!!” Llegué a casa con un fuerte llamado de atención para mi misma: “no te des por colocada ni aún casada, por favor!”Hay que seguir mirándose al espejo y arreglándose un poco para estar lindas y no dejarse estar.
Ojalá chicas que a pesar de los años, las arrugas y los kilitos de más que podamos tener, no nos olvidemos de mirarnos al espejo (tampoco demasiado) y pensar que, de alguna forma, tenemos que conservarnos lo mejor posible para seguir siendo apetecibles para nuestros amorcitos!
¡Hola chicas!
¿Están trabajando o se pudieron tomar unos días para descansar un poco? Si se puede, viene bien cortar la rutina y pasar un tiempo tranquilo en pareja. Claro que, a veces, cuando llegan las vacaciones que tanto esperaron, empiezan a convivir tiempo completo y aparecen los roces que (¡oh sorpresa!) nos empañan un poco las expectativas. Y, sobretodo, cuando ya hay chiquitos dando vueltas que hacen ruido y tenemos que dividirnos entre atención al marido, a los hijos y el merecido descanso para nosotros.
Creo que viene bien compartir esto, ya que es algo que nos pasa a –casi- todos, y está bueno saber que es parte de las vacaciones de esta nueva familia. Lo bueno es que es normal, y se soluciona a tiempo con las herramientas básicas: escuchar, compartir, ceder, esperar.
Así que no demos bolilla a las piedritas y ¡sigamos el camino planeado!