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Casamientos Online

Té para tres!

Una relación puede gastarse, alguien de la clase puede parecernos, de golpe, demasiado atractivo: toda la mística que envolvía a nuestro novio o novia se evapora. En un tiempo posmoderno y vertiginoso, ¿tiene sentido ser fiel?

La semana pasada estuve charlando con un grupo de chicas y chicos sobre el tema de la fidelidad. “Creo que todos son fieles cuando se ponen de novios, pero luego es más complicado”. “No soporto la infidelidad, pero veo que es muy difícil que te sean fieles”. “Mi novia veía a otros, por eso corté”. Esos fueron algunos de los comentarios que recogí.


Si bien todos estaban convencidos de que la fidelidad es un valor fundamental, opinaron que, últimamente, pareciera que no ser fiel se ha puesto algo de moda. Comentan que, al principio de una relación, a nadie se le ocurre ser infiel, pero cuando se acaba la novedad…

fidelidad en la parejaLes conté que, en determinado momento, aparece en las relaciones una rutina sana que nos ordena y nos permite construir un vínculo más profundo. No vamos por la vida saltando apasionadamente todo el tiempo. Si así fuera, la relación no podría avanzar, ya que la pasión incesante nos enceguece y nos impide conocer al otro como verdaderamente es.

Algunos de los chicos con los que hablé dudaban de que pudieran ser fieles en determinados casos. Lógicamente, si estás de novio y vas a un boliche solo con tus amigos, tomás exageradamente y las chicas revolotean a tu alrededor, estás exponiéndote a una situación, quizás no buscada, pero que pone en riesgo la fidelidad hacia tu novia que tanto querés. Lo mismo les sucede a las mujeres.
Es que ser fiel no es sólo una palabra sino una decisión que tenés que tomar de día y con la mente en frío. Luego, la vas materializando a través de otras pequeñas decisiones que tomás en cada instante. Por un lado, conviene que no te expongas a situaciones que, quizás, no puedas manejar y, por el otro, tenés que aprender a verla venir y darte cuenta cuándo un lugar o una persona determinada te podrían descolocar. En estos casos, es muy útil saber decir que No.

¿Ustedes cómo viven la fidelidad? ¿Les cuesta ser fieles a sus parejas en un mundo como hoy?

Reirnos un poco!!

¿Vieron esos días en que todo te cae torcido y reaccionás mal todo el tiempo? Últimamente me viene vida en familiapasando esto con una de mis hijas: ella salta por cualquier cosa y yo me engancho como una boba. Hasta que decidí ponerle cabeza al asunto y ver cómo podía romper la círculo vicioso (porque dicen que los que tenemos que romper estas ruedas somos los adultos y no los niños).

Entonces empecé a leer los artículos del diario sobre Fútbol, algo que le encanta, y voy siguiendo de cerca las novedades todos los días
. Como no quiere la cosa, trato de sacar el tema durante las comidas: santo remedio. Se engancha enseguida, mi marido apoya y los demás siguen hablando, opinando, ampliando la información y terminamos muertos de risa por alguna pavada que dijo alguien.

Estoy recontenta porque, buscándole la vuelta, una situación que me preocupaba terminó siendo un motivo de polémicas y risas en casi todas las comidas.

¿A ustedes les pasa algo parecido? ¿Por qué discuten? ¿Vale la pena?

Dos testimonios

-Con mi mujer nunca hablamos previamente de la administración del dinero en concreto, hace muy poco que nos casamos, los dos trabajamos y tenemos nuestros sueldos, pero me molesta que tenga una actitud tan individualista, esto lo pagué yo, esto lo voy a comprar yo, esto es mío… Pienso que le costó mucho tener sus cosas y trato de entenderla, pero me gustaría que sienta este proyecto como nuestro. – Andrés, 33 años.

  • -Isabel, de 27 años, y Juan, de 29, están casados y ganan un sueldo similar. Hace unos años, ella tenía más ingresos que él, y le mentía casamientossobre cuánto ganaba pensando que sino, podría herir a su marido. Hoy se organizan así: con el dinero de Isabel, pagan los impuestos, y con el de él, el crédito para comprar la casa y el auto. Por lo demás, cada uno maneja su propio dinero con libertad, pero toman las decisiones importantes después de haberse consultado mutuamente. Manejándose así, con elecciones que surgen de un acuerdo común, no hay discusiones graves y se torna más ameno el asunto del dinero.

En definitiva, cada matrimonio es único, y la clave, como en muchas otras cosas, reside en escuchar al otro y compartir opiniones. La economía del hogar está en manos de los dos, y es lindo que entre los dos se tomen las decisiones, al menos, las más importantes.

Dejá tu testimonio y compartí con otras parejas cómo vivis la economía en tu matrimonio!

Cuestión de a dos

-¿Quién gana más?
-¿Por qué no ganas más?
-¿Para qué ahorrar, si él lo gasta todo en sus caprichos?
-Mi mujer gasta y gasta y no tiene idea de lo que vale el dinero.
-Tenemos que dar otra imagen…
-Dejé de trabajar para ocuparme más de los hijos y ahora me lo echa en cara.
-Él quedó sin trabajo y ahora todo depende de mí.

casamientosEstas son situaciones frecuentes cuya única solución es hablar serenamente, “ponerse de acuerdo”, analizar con objetividad la situación y tomar las medidas correctas correspondientes. El matrimonio se  hace de a dos, al igual que la economía del hogar. Sería interesante que en el matrimonio se tenga una noción clara de lo que se necesita y dispone, que cada uno sepa en qué gasta el otro, y las decisiones se tomen en conjunto.

Si deseamos armonía, es necesaria la unidad de criterios y la información total por parte de los dos. Esconder las facturas para que el otro no se entere, realizar compras importantes sin el consentimiento de ambos, guardar dinero en algún lugar aparte, creer que el otro no es capaz de comprender la economía del hogar, son situaciones que fomentan el individualismo, en detrimento de la pareja. En definitiva, es cuestión de dos.

Vos cómo vivis tu vida en pareja? Cómo encaran las dificultades económicas??

Adela Gorostiaga.
Orientadora Familiar

Dar al dinero el valor que realmente tiene

casamientoHace un tiempo se decía que el dinero no hace la felicidad si sólo sirve para pagar facturas, pero claro, ¡el problema consiste en la cantidad de facturas que cada uno es capaz de generar!!! Es muy importante que en los primeros años del matrimonio, marido y mujer aprendan a conversar, contrasten sus pareceres, compensen sus posturas y aprendan modos de actuar sobre este objeto tan criticado y endiosado como es el dinero.

En nuestra sociedad, a pesar de la crisis, recibimos simultáneamente estímulos y presiones que pueden llevarnos a formular una equivalencia: DINERO IGUAL PODER. De ahí a llegar al convencimiento de que tanto tengo, tanto soy, hay sólo un paso. Este es el error que puede cavar la fosa de una infelicidad muy difícil de superar.

Hay dos temas que no podemos dejar de mencionar porque tienen una relación directa con el dinero:

1-  POR UN LADO, esa presión constante de una sociedad de consumo que incita a una sed insaciable de tener.

2- POR EL OTRO, la crisis durísima que atravesamos todas las familias argentinas sin distinción de clases ni de edades de la cuales muchas no han podido salir, otras han salido fortalecidas haciendo un giro importante en sus vidas y otras que desgraciadamente han terminado con un proyecto de vida y de familia. Si rescatamos algo positivo, es que muchas han empezado a valorar más sus bienes, a prescindir de lo superfluo y a ser más solidarias.

Saber prescindir de lo superfluo. He aquí el gran hallazgo. He aquí el gran desafío que requiere un gran entrenamiento. Un entrenamiento que sólo se obtiene ponderando los bienes que tenemos, sabiendo estar desprendidos de ellos y aceptando, cuando llegue la ocasión, el contentarse con menos de lo necesario.

Adela Gorostiaga - Orientadora Familiar.