No hay nada más deprimente que ver a un matrimonio después de muchos años de casados en estado de aislamiento individual –cada uno por su lado casi sin tocarse-, o sacando la lista de reproches mutuos de la última década. Se fueron los mimos, se fueron los besos… ¿dónde están?
Años de desconexión mutua por estar la atención focalizada exclusivamente en los hijos que ya crecieron, en ellos mismos y sus egos, o en el afuera, o y ahora se los ve “conjuntamente solos”, qué feo! 
Es una buena costumbre mirar a aquellos que nos puedan servir de referencia para lo que queremos: quizás nuestros padres no tuvieron un buen matrimonio, quizás sí, pero siempre hay unos tíos o los padres de algún amigo. Busquemos ejemplos que nos sirvan de brújula para guiar nuestra vida y tratemos de tenerlos como norte: ayuda un montón!!!!!!!!!
¿Qué estás haciendo hoy para que esto no te pase?
Cuando tengas ganas, te sugiero que hagas una lista de los matrimonios que conocés -ya sea de tu edad o mayores- a los cuales “admirás” en algún aspecto. Haceles preguntas, sacate dudas, ¿cómo lo lograron?
Ah, y no te olvides de compartirlas acá con nosotras.
Buen humor, creatividad, rutina
Suku Arrieta
-Con mi mujer nunca hablamos previamente de la administración del dinero en concreto, hace muy poco que nos casamos, los dos trabajamos y tenemos nuestros sueldos, pero me molesta que tenga una actitud tan individualista, esto lo pagué yo, esto lo voy a comprar yo, esto es mío… Pienso que le costó mucho tener sus cosas y trato de entenderla, pero me gustaría que sienta este proyecto como nuestro. – Andrés, 33 años.
- -Isabel, de 27 años, y Juan, de 29, están casados y ganan un sueldo similar. Hace unos años, ella tenía más ingresos que él, y le mentía
sobre cuánto ganaba pensando que sino, podría herir a su marido. Hoy se organizan así: con el dinero de Isabel, pagan los impuestos, y con el de él, el crédito para comprar la casa y el auto. Por lo demás, cada uno maneja su propio dinero con libertad, pero toman las decisiones importantes después de haberse consultado mutuamente. Manejándose así, con elecciones que surgen de un acuerdo común, no hay discusiones graves y se torna más ameno el asunto del dinero.
En definitiva, cada matrimonio es único, y la clave, como en muchas otras cosas, reside en escuchar al otro y compartir opiniones. La economía del hogar está en manos de los dos, y es lindo que entre los dos se tomen las decisiones, al menos, las más importantes.
Dejá tu testimonio y compartí con otras parejas cómo vivis la economía en tu matrimonio!
Si ya están “haciendo familia” vale la pena tener en cuenta que el dinero que damos a nuestros hijos ¡no es una cuestión menor! Es un acto que también sirve para educar.
Muchas veces pensamos que tenemos que procurar que nuestros hijos estén siempre “seguros”, y que la mejor manera es satisfaciendo todas sus necesidades materiales.
Pero si nosotros queremos que algún día sean autónomos y responsables, tenemos que ir educándolos para lograrlo.
Enseñarles a valorar el dinero, a cuidarlo y usarlo con responsabilidad y, más importante aún, que comprendan que una persona vale por lo que es y no por lo que tiene o puede comprar. Eso hará nuestros hijos más felices, los ayudará a encontrar el valor de las personas y a mantener vínculos sanos. En definitiva, el dinero es un tema muy conflictivo que se convirtió en un valor supremo y en que la autoestima de mucha gente se basa en lo que posee y no en lo que es. Tengámoslo en cuenta y enseñemos a nuestros hijos a darle el verdadero valor que tiene.
Y vos cómo vivis la educación de tus hijos?? Contános tu experiencia, siempre puede ayudar a otras madres en esta tarea tan compleja!
Clara Naón
Orientadora familiar