Casamientos Online

Tiempo con los hijos, ¿como?

Quién no ha escuchado esto alguna vez: “llego a casa del trabajo tan cansada que no puedo ocuparme de mi hijo como debería. Además, en el poco tiempo que estoy, no quiero parecer una fiera!!!” Es algo que pasa. Quizás es porque das lo mejor de vos en tu trabajo y convendría reservar un poco de esa energía para la familia. Puede pasar también que el cambio del trabajo a la familia sea tan radical que cueste más de lo que te imaginabas. Una buena idea, dentro de lo posible, es, de nuevo usar la creatividad y las tecnologías disponibles. No dejes de llamar por tel para ver cómo anda todo en casa, dejale mensajitos grabados a tu baby, ropa con tu perfume, estar al tanto de cómo fue tal o cual cosa, ¿quién lo busca y deja en la guardería?, ¿podés acercarte a darle de mamar? El asunto es no cortar la comunicación al 100%. Esto, además, habilitará a la mamá a “marcar” los límites que sean necesarios, ya que el afecto ha sido demostrado, y han tenido contacto a lo largo del día. Otra buena idea es establecer momentos en la agenda tanto para el cónyuge como para los hijos con la misma seriedad con la que se arregla una reunión con un cliente. Es importante, poco a poco, ir descubriendo en pareja qué puede hacer cada uno, y cómo complementarse.

Cristina – Orientadora Familiar – Presidenta del Instituto Europeo de Educación en Argentina.

Testimonio de una madre

hacer familiaLa tradición ancestral que tienen los aborígenes de transportar a sus hijos mientras hacen su trabajo, es una imagen muy tierna. Para mí era difícil encontrar un buen equilibrio entre trabajo y maternidad, hasta que, aprovechando este problema puse toda mi creatividad y surgió upita, inspirada en el método canguro, basado en el contacto piel con piel de la mamá (o papá, ¿por qué no?) con el bebé. Tener un hijo es una experiencia única y espectacular, pero mi profesión también es importante… así que tuve que arreglármelas para hacer las dos cosas. Upita me ayudó ya que es un elemento práctico que permite mantener el contacto con tu bebé, pero sin usar los brazos, lo que te da más libertad de movimientos ¡mucha más! El trabajo y la maternidad son dos roles que se potencian y complementan, sólo es necesario poner imaginación para que no se choquen. ¿Vos cómo te manejás? ¿Hacés malabares o ya estás más canchera? ¿Tenés algún otro tip para tirarme? ¡Jaja, no me vendría nada mal!!!

Fabiola
Mamá y empresaria.

Jugar con los chicos

hacer familiaMe acuerdo que cuando yo era chiquita me encantaba jugar a las muñecas…me daba la posibilidad de imitar a mi mamá y sentirme grande. Hoy veo cuánto nos ayuda este juego - a mi, a mis hijas, ¿a vos, y a las tuyas? - a aprender a querer la vida, a compartir, a enseñar, a cuidar, a reír, proyectando sus vivencias sobre el muñeco que lo acompaña. La idea de jugar es que los chicos, nuestros adorados hijos, se animen a imaginar, a representar el mundo donde ellos quieren vivir. Un mundo donde son protagonistas. Y, sobre todo, un mundo que puede ser todo lo que ellos sueñen, si ellos lo deciden; en el que puedan volcar sus esperanzas, sus valores, su amor, y sus más profundos deseos. Ahora juego un montón con mi beba. Vos, ¿jugás con tu hijo?, ¿a qué?, ¿te divertís? ¿Le gustan las muñecas o los autitos? ¿Alguna vez ordena??? jaajjaja

Verónica.
Fundadora de Granma

Como viene tu año?

brindis de casamiento¿Empezaste el año “up” o estás medio para “abajo” y no sabés cómo encararlo? A veces, a mí también me pasa eso. ¿Tu marido te apoya o no registra tu reclamo y piensa que te das manija? Ellos tienen una visión masculina de la realidad que suele ser bien diferente a la nuestra. Pueden chocar las visiones y los sentimientos distintos que se generan en cada uno. Podés ver esto como un obstáculo o como una ayuda para poder ser más objetiva. Lo que él vea tiene ALGO de cierto, y eso puede ayudarte (y viceversa).

Me gustaría leerte, saber cómo te sentís respecto de este año: ponerte la oreja. O quizás estás muy contenta, optimista, y podés darle una mano a la que está medio depre.

Vida de vacaciones

parejas¿Vieron que enero en la ciudad tiene sus beneficios también? Hay poca gente, no hay tráfico, tenemos menos trabajo o trabajamos a un ritmo más tranqui… como que todos bajamos un cambio, parece que nos compadecemos mutuamente porque no estamos panza arriba en la playa, en el cerro, en el lago.
En ese ritmo medio pausado del enero y febrero porteño, tenemos una oportunidad que podemos aprovechar para hacer programas que nos unan más. Descansar juntos, compartir algún deporte o actividad que nos divierta, “rajarnos” algún fin de semana.
¿Ustedes hacen algo de esto? Contanos un poco, así, quizás, podamos darnos ideas creativas entre todos para optimizar este enero tan tropical.

¿Peleas?

Hay matrimonios que hacen cualquier cosa por no pelearse; mientras otros pelean por cualquier cosa. En ocasiones, nos preguntamos: ¿vale la pena discutir o lo dejo pasar, como siempre? ¿Cómo me afecta este problema que descubrí en nuestra relación? Si lo descubrí, ¿lo enfrento solo o lo comparto? Es más difícil cuando sabemos que puede provocar una (otra) pelea. Puede ser que nos afecte tanto que nos congela o nos pone muy nerviosos como para dialogarlo.
Es inevitable que existan peleas con quienes más queremos, aunque en toda pelea (a solas, por favor) corramos algunos riesgos. Alguien puede salir lastimado. Puede haber resentimientos, ganas de vengarnos. A veces, incluso, sentimos que armamos conflictos donde antes había paz.
¿Qué pasa después? Una posible “ventaja” de habernos peleado es que nos sitúa en un camino para disculparnos mutuamente. Si aprendemos ciertas habilidades para que nuestras peleas sean sanas, después podremos reconciliarnos de verdad, sin rencores que nos amargan la vida.
Podemos dar un valor a las peleas, como reconocimiento mutuo de las diferencias y por respeto al amor que nos unió.

Mariuqui Magrane
Asesora familiar

Atención!

¡Hola chicas!
¿Están trabajando o se pudieron tomar unos días para descansar un poco? Si se puede, viene bien cortar la rutina y pasar un tiempo tranquilo en pareja. Claro que, a veces, cuando llegan las vacaciones que tanto esperaron, empiezan a convivir tiempo completo y aparecen los roces que (¡oh sorpresa!) nos empañan un poco las expectativas. Y, sobretodo, cuando ya hay chiquitos dando vueltas que hacen ruido y tenemos que dividirnos entre atención al marido, a los hijos y el merecido descanso para nosotros.
Creo que viene bien compartir esto, ya que es algo que nos pasa a –casi- todos, y está bueno saber que es parte de las vacaciones de esta nueva familia. Lo bueno es que es normal, y se soluciona a tiempo con las herramientas básicas: escuchar, compartir, ceder, esperar.
Así que no demos bolilla a las piedritas y ¡sigamos el camino planeado!

Zapping de personas

Zapping, zapping por todos lados. Brad y Jennifer Aniston, Brad y Angelina, Brad y… ¿quién sabe quién? Estamos en la cultura del cambio, puro zapping. Creo que está re bueno tener la posibilidad de ver varios programas a la vez y escribir mails mientras chateamos, miramos el facebook y hablamos por skype. La parte difícil de esta nueva forma de vivir es que, sin darnos cuenta, vamos trasladando el zapping también a nuestras relaciones humanas. Toco y me voy. Me aburro… ¡fuiste! Estoy con vos mientras está todo bien pero si se complica… lo lamento, esto no es para mí.
Y encima, afuera hay una oferta infernal, como en el súper. Voy a comprar un shampoo y me mareo: para pelos con ondas, con frizz, brillo gloss, liso extremo, rizos obedientes, crecimiento fortificado, renovación profunda, volumen y cuerpo ¿¿?? Al final, ¿con qué, con quién me quedo? No nos dejemos marear con tanta oferta de todo y focalicemos en lo esencial: casémonos con lo que decidimos y no demos bolilla a todos los ruidos que sólo sirven para aturdirnos y confundirnos.
El riesgo de vivir aturdidos por lo externo es que asumimos opciones de manera descentrada, lejos de lo más íntimo de nosotros. Por eso, ante el ruido, serenidad para redescubrir a quien hemos dicho que sí, hasta el último día.
¿Te pasó? ¿Perdés el foco de lo valiosa que es tu relación con tu marido?

Amar es elegir cada día

El otro día estuve con un grupo de novias que preguntaban preocupadas si el amor es “para siempre”. ¿Te lo preguntaste alguna vez? ¡Yo miles! Ellas comentaban que querrían que su matrimonio dure, pero les asustaba ver tantos fracasos. Yo estaría igual. Cuando me casé, la gente no se separaba tanto como ahora y, de todas maneras, ¡yo me moría de miedo también! Tenía terror de aburrirme o de que todo cambie de un día para el otro.
hacer familia-amorCon los años, me fui dando cuenta de que nada nos garantiza el éxito: es un trabajo de todos los días; todo el tiempo vamos construyendo la casa, ladrillo por ladrillo. A veces tenemos fiaca o se nos hace pesado el trabajo, pero siempre tenemos la opción de seguir trabajando o de dejarnos estar… pero sepamos que, algún día, si los cimientos no están firmes, se puede venir todo abajo.
Hay muchas definiciones de AMOR, pero les digo que la que noto más realista después de estos años es la que lo ubica como una decisión (o muchas). La decisión de no volver a elegir. Se eligieron, y eligieron elegirse cada día. Sólo desde la elección del día a día es posible pensar en un para siempre.
¿Qué miedos te surgen sobre esto?

PELIGRO, familia política invasiva

Hola Chicas, ¿pensaron su proyecto de familia? ¿Pudieron arrancar con su proyecto de familia? ¿Sacaron algunas conclusiones?

¡Se vienen las fiestas! Me imagino que ya habrán decidido con quién van a pasarlas, o en eso están. Para vos, ¿es algo simple o tuviste muchas discusiones antes de decidirlo? Para mí siempre fue fácil porque voy con mis viejos a lo de mis suegros y estamos todos juntos y contentos. Pero no siempre es así: o tirás para tu familia y el otro se embola; o tu suegra no lo quiere soltar y el pobre está entre dos paredes, como le pasaba al marido de mi amiga Paula.
Lo más sano es tomar una decisión juntos, dando prioridad al matrimonio; cada uno cede un poco y todos quedan en paz, sabiendo que hicieron lo mejor posible. Así, van creando el hábito de poner SU RELACIÓN en primer lugar y, si te tocaron padres o suegros que se desubican un poco, con el tiempo irán dándose cuenta de que deben aprender a respetar a la nueva familia de su hija o hijo. Esta también es una forma de fortalecer el Proyecto. Si no logran unir a sus padres, como por suerte pudimos hacer nosotros, siempre es una opción pasar Navidad en una casa y año nuevo en la otra, cada uno cede un poco, pero los dos tienen otro poco de lo que querían, ¿no les parece? ¿

Qué ideas tienen ustedes? ¿Cómo arreglaron el tema? ¿Qué consejos les darían a las que todavía no pudieron definirlo?